Una regla infalible en los E.E.UU: el Equilibrio Bipartidista

Equilibrio bipartidista en Elecciones USA - Marketing Político en la Red

Por Mauricio de Vengoechea

Más allá de las múltiples interpretaciones surgidas con ocasión de la reciente jornada electoral para explicar por qué el presidente demócrata Barack Obama perdió la mayoría que tenía en el Congreso, y de mensajes frívolos como las declaraciones de quien podría ser el vocero de la nueva mayoría republicana de la Cámara Baja, el señor John Boehner, quien aseguró que la votación fue el resultado lógico contra de la Ley de Salud del presidente Barack Obama, la cual no dudo en calificar de “Monstruosidad”, lo cierto es que, los electores americanos, prefirieron manifestarse en las urnas para restablecer lo que parece ser una regla infalible en Estados Unidos: el equilibrio bipartidista.

Sólo en tres ocasiones específicas en los últimos 100 años el partido de gobierno ha logrado mantener sus mayorías en elecciones de medio término. En 1962 cuando los americanos votaron para fortalecer al presidente John F. Kennedy frente a la crisis de los misiles en Cuba; en 1934 durante el primer mandato del presidente Franklin Delano Roosevelt para apoyar su política del “New Deal” y superar la crisis de la depresión; Y en 2002, bajo la presidencia de George W. Bush, un año después del ataque terrorista a las torres gemelas, cuando el país entero rodeó al primer mandatario.

Salvo estas tres excepciones, la lógica del equilibrio político entre los partidos siempre se impuso como una regla infalible, con lo cual cualquier tipo de interpretación, si bien no deja de tener alguna validez, no necesariamente constituye la verdad revelada para explicar el por qué de los resultados del pasado 2 de noviembre.

El presidente Barack Obama tuvo el valor y la genialidad de aprovechar sus mayorías congresuales en los primeros años de su gobierno, para convertir en Ley tres de sus más relevantes iniciativas: el proyecto para rescatar la economía y generar fuentes de empleo como remedio a la peor crisis del país heredada del gobierno de George W Bush; el proyecto para limitar y establecer controles a los evidentes excesos especulativos de Wall Street y del sector financiero; y el proyecto de reforma de salud, una aspiración principalmente de los adultos mayores, que por años fue rechazada en el Congreso de Estados Unidos bajo la presión ejercida a través de fuerte cabildeo contratado por las aseguradoras y los laboratorios farmacéuticos.

Ahora que Obama pierde el apoyo de la Cámara de Representantes, en los años que le quedan de gobierno, quedará por verse si el Presidente concentra sus esfuerzos en sacar adelante otras reformas también prioritarias para él, como son: la reforma educativa y la reforma migratoria, o si mas bien busca la manera de desarrollar desde ahora, una estrategia política y comunicacional que le permita reelegirse en noviembre de 2012 y aplazar estos proyectos para un siguiente período presidencial. Amanecerá y veremos.

Por ahora concluyamos sin embargo, que lo que realmente sucedió en la pasada jornada electoral, es que los americanos volvieron al balance moderado del equilibrio político bipartidista.

 

Fuente: Blog New Link Corp.