Comunicación Política: Más que una herramienta electoral

Comunicación Política Más que una herramienta electoral

Por: Miguel Jaramillo Luján

Resumen de la Charla a egresados Facultad de Comunicaciones de la Universidad de Antioquia, Colombia

¿Sabes definir la comunicación? El ejercicio es complejo y tiene tantas definiciones como seres humanos. Y si le preguntas a quienes hemos estudiado y ejercido dentro de la profesión, si que te vas a llevar sorpresas, pues hay tantas definiciones de lo que es esta actividad como no pasa con otras, que tiene infinitas definiciones y si nos metemos solo en el terreno de la política, este árbol de raíces y frutos tan diversos, tenemos unos ramales que no sólo son confusos en detrimento de nuestra ciencia, de su comprensión a los ojos de los usuarios finales de nuestros productos como periodistas, relacionistas, asesores, consultores o los demás roles que ejerce un egresado de comunicación entorno a la industria de la política.

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Voy a compartir en esta intervención 5 definiciones basicas, una por cada una de las ramas que hoy son vigentes en nuestro medio y ofrecen muchas potencialidades para la comunicación en clave del rol que podemos asumir como asesores y también como hacedores, como estrategas o como artesanos de los mensajes o los portadores de texto.

  • Marketing Electoral: Combinación de Estrategia y táctica bajo el uso de técnicas de comunicación en busca de generar la transacción de un producto-servidor en instancias de contienda por el poder, por medio de la persuasión.
  • Marketing de Gobierno: Combinación de Estrategia y táctica bajo el uso de técnicas de comunicación en busca de generar la transacción de un producto-servidor cuando se ocupa una posición gubernamental.
  • Comunicación Gubernamental: Ejercicio de Contacto entre producto (Estado)–Servidor (dirigente político) y Hecho ( acción) con los ciudadanos; con el propósito de estimular conocimiento, participación y legitimidad colectiva.
  • Comunicación Pública:   Ejercicio de Contacto entre producto (Estado)–Servidor (dirigente político) y Hecho ( acción) con los ciudadanos; con el propósito de estimular legitimidad, participación y acción. ( Reedición actuante)
  • Comunicación Política: Todo ejercicio de contacto entre Estado-Servidor o potencial servidor- ciudadano en interacción de doble vía y con permanencia para mejorar el entorno.

Es clave que en la evolución que ha ido teniendo nuestra profesión es importante aterrizar en el caso de Colombia y algunos países de la región como México, Argentina y Brasil una evolución del Comunicador Político, desde sus orígenes como relacionista de partido o de un gobierno, para luego pasar a ser el jefe de prensa o protocolo, convertirse en el Comunicador Corporativo y ahora ser un Gerente de procesos de comunicación pública. Y no se trata del letrero que se porte en la puerta de la oficina o de convertirse en un burócrata más de una organización electoral, gubernamental o de un partido político; sino de comprender que la comunicación es un activo de la organización y más en entornos tan convulsionados como la política y desde ahí la misión del comunicador se repiensa de inmediato y tanto desde el gerente del proceso, pasando por los analistas y llegando a los artesanos de los mensajes; ven su profesión de una manera distinta, con mayor valoración y un impacto que repercute en los indicadores cualitativos y cuantitativos que valoran mucho más las profesiones de las que solemos depender tradicionalmente en subordinación, como son las administrativas, derecho o ingeniería.

Ahora bien, creo que se va comprendiendo la ruta que he elegido para poder llegar a uno de los objetivos de esta charla y es que la Comunicación política va muchísimo más allá de la comunicación netamente electoral y son muchos los factores que han originado esta confusión y uno de ellos es que cultural y socialmente comprendemos la política de una manera más cercana en clave de participación, desde ese deber de sufragar en épocas electorales y pensamos que siempre el ejercicio de las 3 ramas del poder político – al menos así lo entienden muchos- solo piensa en su permanencia o en sus intereses y no en la razón colectiva y desinteresada que son savia de la buena política.

¿Somos como leprosos? Sí, puede darse dicha sensación. En un estudio de 2014 el Pew Reserch afirmaba que en promedio un 59% de la ciudadanía de América Latina no está interesada en la política y en países como Colombia y Brasil la cifra de desinterés llegaba al 70%. Generalmente un 65% en Colombia no vota y mucho menos le interesa participar en decisiones colectivas como revelan la mayoría de los estudios Ciudades Cómo Vamos en Colombia. Por eso no es fácil que a un consultor político o algún otro profesional que trabaja en esto, le pregunten en el colegio del hijo a qué se dedica, pues afloran siempre emociones febriles como puede pasar con el fútbol o la religión. Por algo son los 3 temas que no se deben tratar si estás en la mesa o si quieres sobrevivir en un entorno de tanta apatía y resistencia al disenso. Ese es uno de los principales problemas, pero creo que es un terreno tan espinoso, que prefiero dejarlo en manos de la opinión pública, para que nos siga dando luces sobre la urgencia de evolución que se puede dar a nuestra sociedad en materia de inclusión, desde modelos de comunicación mucho más democráticos y menos excluyentes.

La urgencia de buenos comunicadores para esta industria es real. Pero está a la par con la formación y la experiencia adquiridas en paralelo con el conocimiento, que va más allá de las técnicas, pues se ve a menudo “perecer” a excelentes profesionales de la comunicación que no resisten el complejo entramado que comportan las dinámicas políticas en nuestro medio y de cuyo misterio y complejidad se suele sacar esa aura malévola que envuelve a quienes trabajamos temas de estrategia, puestos en el filo de la navaja ética o juzgados de entrada porque no se sabe qué están tramando el consultor político en medio de cuartos oscuros y actuaciones misteriosas.

Pero mi propósito hoy no es sumergirme en un debate tan grueso y espinoso, pues el tiempo no me lo permite y la idea es brindar algunas luces sobre los campos de ejercicio profesional que está abriendo la profesión de la Comunicación en el tema de la política y como creo que ya logré mi primer objetivo de aclarar muy bien la forma cómo los vacíos éticos y el descrédito de la política también han incidido negativamente en una evolución de la legitimidad de nuestra profesión en Colombia y el resto de América Latina; entonces quiero abordar algunas tendencias del oficio y un par de casos que demuestran la relevancia del papel que cumple el comunicador- periodista o solo comunicador en estas lides.

Tendencias
  1. Diferenciar Militancia-Cercanía-Simpatía-Profesión
  2. Los divulgadores natos cada vez más obsoletos
  3. Traductor o no copiador
  4. Formación digital conversadora
  5. La crisis como estado permanente
  6. Se acabaron las tarimas y los pedestales
  7. Que no te midan por primeras planas
  8. Conocimiento en políticas públicas
  9. Mercadeo en clave ética
  10. Menos candidez y más malicia.. no maldad

BIBLIOGRAFÍA

YAÑES MESA, Rafael. La Comunicación Política y los Nuevos Medios de Comunicación personalizada. En revista ÁMBITOS. No 16 – Año 2007 (pp. 355-365).

ROSSO, Daniel. Los Dos Modelos de Relación entre Política y Comunicación. Ponencia en la Cumbre Mundial de Comunicación Política. México DF. Diciembre de 2014.

DEL SOL CASTILLO, Aureola y SOLIS ALVAREZ, Andrés. Periodismo y Comunicación Política. Editorial Universidad Iberoamericana de México. México DF 2013.

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Fuente: Blog de Miguel Jaramillo Luján