La psicosis que se vive durante una campaña electoral

Psicosis

Por: Daniel Eskibel

Puedes estar tan confundido que no sepas claramente si estás en el desayuno del día de hoy o en la merienda del día de ayer?
Sí, puedes.
Aunque tu salud mental sea muy buena, igual puede pasarte si estás en campaña electoral.

Confesiones de una jefa de campaña
El testimonio es reciente y pertenece a una joven jefa de campaña. Inteligente, por cierto. Y mentalmente muy sana. Me lo contó una tarde con cierta extrañeza por lo que le estaba pasando.

Su situación era similar a la de tantas personas que participan activamente en campañas electorales, desde políticos hasta miembros del equipo de campaña.
Tenía dos teléfonos móviles, claro. Que sonaban todo el día en una especie de exasperante concierto. Y que nunca traían ni noticias buenas ni soluciones. Todas las llamadas eran con malas noticias o con problemas.

Por esos días hablaba personalmente con más personas, muchas más, de lo que le era habitual. Y todas las conversaciones eran una sumatoria interminable de problemas sin resolver.
Los sábados, los domingos y los días feriados desaparecieron. Simplemente se transformaron en un día más de campaña. Daba igual un martes que un domingo, la mañana que la tarde…todo igual, apenas diferenciado por los horarios vinculados a la agenda de la campaña.

Ya no hablaba de otro tema. Adiós los gatos, las series de televisión, las amigas, la distracción en el Facebook…Todo política y más política por todos lados.
Ya no pensaba en otro tema. Se despertaba pensando en la campaña y su último pensamiento antes de dormirse también era la campaña.
¡Hasta en sus sueños aparecía la campaña electoral!

Y el cansancio y el stress comenzaban a golpearla rudamente.

Hasta que un día tuvo aquella confusión.
Estaba haciendo algo cotidiano en forma mecánica, pensando obviamente en la campaña. Y de pronto se observó a sí misma y tuvo una duda extraña.
¿Era la mañana del miércoles y estaba desayunando o era la tarde del martes y estaba merendando?
Su mente no lograba puntos de referencia suficientes como para orientarse.
Es que la campaña había alterado su vida psíquica.

La campaña electoral produce desorganización psíquica
Sí, desorganización psíquica.
El modo de funcionamiento mental de quienes participan activamente en la campaña va cambiando durante la misma y se vuelve diferente al que cada uno tenía antes. Se desorganiza.
Luego de la elección, descanso y tranquilidad mediante, vuelve a organizarse.

¿Por qué una campaña es tan desestructurante?
Por la presión, por el stress, por la multitarea, por el cansancio, por la falta de sueño, por la mala alimentación, por la falta de ejercicio físico, por la acumulación de problemas sin resolver, por el temor al fracaso, por la ansiedad, por la urgencia…Por todo eso junto, operando al unísono.

¿Cómo combatir esta desorganización psíquica?

  1. Con la adecuada selección del personal de campaña. Es necesario pensar que además de otras cualidades deben estar preparados psicológicamente y deben ser muy estables y sólidos mentalmente.
  2. Con la preparación mental previa de todos, una preparación casi como la de los atletas de élite antes de una competencia decisiva.
  3. Y fundamentalmente con la experiencia. El hecho de haber vivido experiencias similares es algo intransferible e indeleble.

Tal vez ya sabes que a mediados de junio comenzaremos una formación presencial de poco más de 3 semanas en Madrid (junto con la Universidad Camilo José Cela). Y una de las claves pedagógicas para facilitar el aprendizaje de políticos y miembros de equipo de campaña y de gobierno serán las ‘simulaciones’.
Las simulaciones buscan justamente eso: hacer sentir y vivir la experiencia de una campaña electoral. No solo aprender teóricamente. No solo aprender de la experiencia de otros. Sino, además, aprender de la propia experiencia a través de un dispositivo que recrea y hace vivir lo experimentado en las campañas (como hacen, por ejemplo, los pilotos de avión en sus ejercicios en simulador).

Experiencia, de eso se trata.
Aunque vale la pena aclarar que experiencia no es solo vivir determinados hechos sino además aprender de ellos.
Como dijeron en un panel de la reciente Cumbre Mundial de Comunicación Política los consultores políticos Ralph Murphine, Carlos Fara y Mauricio de Vengochea (que por cierto será uno de los docentes del evento de Madrid):
– No es lo mismo tener 37 años de experiencia que 1 año repetido 37 veces.

Los efectos de la psicosis de campaña
Este clima psicológico que se produce en las campañas electorales produce diversos efectos. Y todos ellos son negativos:

  • Muchas personas sanas e inteligentes desarrollan verdaderas convicciones delirantes. Es así que vemos que surge la certeza de ganar aunque todas las evidencias apunten radicalmente en contra.
  • Muchas personas bien centradas se vuelven casi megalomaníacas y creen tener la receta perfecta e infalible para ganar la elección.
  • Las relaciones entre los miembros del equipo de campaña se enrarecen y deterioran hasta el punto de resentir el funcionamiento colectivo.
  • Los errores de campaña crecen en magnitud y se multiplican en su frecuencia.
  • Las agendas y los tiempos se administran cada vez peor.

En suma: es inevitable que haya un clima de psicosis y desorganización en toda campaña electoral.
Es necesario saberlo para estar prevenido y para prepararse.
¿Qué mejor que una campaña en la que todos sepan dónde están, qué están haciendo, cual es la realidad, cuales son los tiempos, cual es la estrategia y cuales los dispositivos tácticos?

Sí: más vale diferenciar la merienda del desayuno. Y el martes del miércoles, también.

Fuente: Maquiavelo&Freud